Historia

San Martín de Trevejo es Bien de Interés Cultural con la categoría de Conjunto Histórico Artístico. Se caracteriza su arquitectura popular por la disposición generalizada de fachadas con muros de piedra en su parte inferior, en la que se observan elevadas escalinatas de peldaños de granito a través de las cuales de accede a la vivienda. A la altura del primer piso, la fachada sobresale hacia la calle sosteniéndose sobre fuertes vigas de madera cuyos bordes (tozones) aparecen en ocasiones labrados con figuras. Cada planta en la vivienda cumple una función, la planta baja presenta dos partes, al fondo la bodega para aceite y vino y la parte anterior para ganado doméstico. El primer piso es la vivienda propiamente dicha, dormitorio y estar. La parte superior, segundo piso, contiene cocina, despensa y desván a ese nivel o bajo techumbre. Las "trancas" para el cierre de bodegas, las "cantareiras", "peira o fogu", postigos, cuarterones, enramadas y solanas, llaman la atención por su factura y usos.

Muchas son las calles que guardan gran belleza arquitectónica y tipismo, todas con escaleras y poyos que dan acceso a la vivienda y corriendo, por regatos empedrados en su parte central, agua cristalina que baja del Jálama.

La Plaza Mayor, de gran atractivo y tipismo, es de trazado rectangular, con soportales de madera, en su mayor parte, y recios pilares graníticas, en el medio se encuentra el "Pilón" de agua potable, construido en el 1.888.

En uno de sus ángulos aparece la Torre-Campanario del siglo XVI, que conserva en su parte media el escudo de armas de Carlos V, que dio título de "muy noble y leal" a la Villa.

En otro de los lados de la Plaza aparece la Casa del Comendador, en la que moraba el Bailío de la Encomienda de San Martín de Trevejo.

La Iglesia Parroquial de San Martín de Tours, situada en el centro de la Villa y muy próxima a la Plaza Mayor, es un edificio del siglo XVII, que se constituye en tres naves con muros de sillería y sillarejos. Aquí se guarda notables obras de arte, entre las que se encuentran las Tablas de Luis de Morales, El Divino, que representan al Padre Eterno, San Miguel Arcángel y San Matías, entre otras, fechadas en la década del 1.570 y proceden del Convento de San Benito. Lama la atención el Retablo Mayor del XVIII y las imágenes barrocas de San Pedro y San Pablo de la Escuela Salmantina. Las tallas de San Antón, de la Virgen de la Estrella, la de Belén y la Inmaculada son también de gran valor.

Repartidas por todo el casco antiguo encontramos Casas Palacios de gran belleza y valor.

En las afueras de la Villa encontramos varias ermitas, pero el edificio mas notable que encontramos es el Convento de San Miguel, el único que se conserva en pie en toda la Sierra de Gata, data el siglo XV, 1454, fue Convento Franciscano y su fundación se atribuye a San Francisco de Asís. El Convento se ha rehabilitado para una Hospedería de Turismo Comarcal.

En los alrededores de la Villa, encontramos también otros elementos de interés como el Molino Almazara, Chozos de origen Celta de planta circular que sirven de refugio y almacén para guardar útiles de labranza.

Las "neveiras" o pozos de nieve en Jálama y Mataescobas, así como los restos de lagares de vino y aceite, molinos, la calzada, las eras, fuentes publicas, abrevaderos, caminos y cercados, canalizaciones de riego, cañada ganadera, hablan del quehacer mañego.